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dimecres, 6 de juny del 2012

¡Vaya curso mi 3º!

¡VAYA CURSO MI 3º! Ya casi ha concluido mi tercer año en el IES Josep Brugulat, un curso un tanto peculiar, un año académico donde me he dado cuenta de que he crecido. Y ahora al final de la etapa, toca hacer una valoración completa de lo que me ha sucedido en este periodo: Lo bueno, lo malo, una vivencia, la anécdota favorita, el balance total y por último las expectativas para el último curso de la ESO. Todo curso tiene cosas que se pueden aprovechar y elementos que no serán jamás usados para nada. Resulta que dispongo de poco tiempo semanal, y este año he tenido que acostumbrarse a estas adversidades para no perder el curso. Y gracias a mi disposición, he podido administrar el reloj correctamente, lo que me ha llevado a los buenos resultados académicos y, por tanto, a mi satisfacción personal. La faceta negra de todo curso es los malos rollos, aunque ha habido pocos, afortunadamente. La escasez de esos ha favorecido la unión del grupo. Todos hemos ido a una, lo cual me he sorprendido y ha creado un buen ambiente. De todos estos meses ha sido duro extraer una vivencia, pero al reflexionar destaco una por encima de todo: manifiesto mi talento por las letras, por el hecho de que cuando redacto, cualquier cosa, las palabras y combinaciones inverosímiles me salen como hormigas en un hormiguero. Es momento de hablar de mi anécdota favorita, la que tengo guardada en el laberinto de recuerdos que posee cada persona. Se trata de la salida a la casa de colonias en el parque volcánico de la Garrotxa, simplemente para repetir, me lo pasé genial en compañía de mi gente. El penúltimo ítem del que deseo hablar es del balance total del año. Estoy complacido de los resultados obtenidos, auque aún con el sudor en la rente, dispuesto a luchar estas dos semanas que restan. ¡no voy a expirar! ¡Es el último esfuerzo! Para sellar la redacción comentaré las expectativas que me esperan en un futuro incierto. Voy a ser breve y sencillo, mi objetivo será afrontar el cuarto tal y como he afrontado el tercero: con valentía, esfuerzo y sacrificio.

Versión editada por Sandra Narración Colectiva

Sumergida en los pensamientos de mis anteriores fracasos amorosos, me fijé en él. Estaba mirando un punto fijo del horizonte, aislado del mundo exterior. Estuve un minuto y medio observándolo detenidamente, y llegué a una conclusión: tenía que olvidar todo mi pasado. Empezar de cero. Solo se escuchaba un ruido monótono en aquel lugar inhóspito. Según mi instinto, creí que eran balas, esas diminutas piezas de cualquier metal que se dirigen inútilmente hacia algún lugar, esperando a impactar aleatoriamente contra una superficie, o en el peor de los casos, contra un cuerpo protegido exclusivamente por la incertidumbre de la trayectoria. Pero de pronto el chasquido de los pequeños proyectiles cesó. Todo se redujo al silencio más absoluto, unido a un pitido penetrante. Solamente recuerdo percibir mi inofensivo cuerpo volando en el aire, a merced de las balas. Me desperté en una sala agrietada custodiada por dos individuos con bata que me estaban conectando a un tubo de suero. En un principio me sentí aterrorizada. No sabía dónde estaba, qué me había pasado y lo que me preocupaba más era si lo único que tenía en aquel país se encontraba bien. Por un momento pensé en toda mi vida anterior: las fiestas, los días sin dormir, las locuras que hacían agradable el vivir. Sentí ganas de gritar, pero no tenía fuerza, y caí en un profundo sueño en que todos mis deseos se hacían realidad...